Como nos jode cuando nos toca.

Estos dias muchose esta hablando acerca de la huelga de los transportistas, de los problemas de abastecimiento, del precio del gasoil, de los cortes de los accesos a algunas cuidades por plante de camiones, etc... y, por todas partes, no veo mas que la puta hipocresia que la vida, con el tiempo se encarga de grabarte en los huesos.

Les voy a contar una historia, personal claro, que aqui algunos tenemos o hemos tenido vida privada fuera de Internet y que tiene algo que ver con la huelga de transportistas, con la solidaridad con los huelguistas y con los daños colaterales:

Hace mas de veinte años, cuando muchos de vosotros todavía estabais en alguno de los dos (o uno, depende de la morfologia) huevos de vuestro padre, al gobierno socialista de Felipe Gonzalez se le ocurrio la brillante idea de hacer una reforma de la enseñanza, y todos los estudiantes nos echamos a la calle con nuestras protestas y reivindicaciones. Huelga y movilizaciones, esa era la consigna, solamente nos presentabamos a los examenes.

En mi ciudad, como en otras muchas, los estudiantes de los institutos nos organizamos repartiendonos, de acuerdo con la proximidad del centro de trabajo, en hacer cortes en los accesos a la ciudad: nos plantabamos en medio, hacíamos barricadas con lo que pillabamos, y comenzaba el recital de gritos, canticos y lemas. ¿se imaginan a grupos de entre 50 mocosos de entre 14 y 19 años montando estos patatales?, ahora solo se les puede imaginar haciendo el botelllon, auqnue, eso tambien lo hacíamos pero con otro nombre...

Eran tiempos dificiles, la Policia Nacional estaba en transición entre el gris de Franco y el Azul contemporaneo y vestían de marrón, nos lo ponían a huevo:

-"¡Esos de marron, de que instituto son!".

Y alli estabamos en medio de la Nacional, montando unos cristos de tres pares de cojones, pero al final, como en todo llegaban los problemas:

- El ciudadano de a pie que venía a la ciudad a currar, al medico, al notario, de putas.... o a lo que sea, pillaba un rebote de tres pares de cojones, pero se resiganaba y pensaba, "soy un obrero/currante, mañana me tocará a mi", y al final, se quedaba en el coche esperando a capear el temporal.

- La Policia Nacional, se limitaba a quitar las barricadas y a nosotros de en medio, haciendo que el trafico fluyera, nosotros nos frustabamos e intentabamos ponerlas mas arriba o mas abajo, al final nos retirabamos, siempre había laguno que recibia algun porrazo (uno o dos y generalmente mas por bocazas que por otra cosa), pero no era lo habitual.

- Pero caso especial era el de los camiones, los camioneros eran los mas cabrones de todos, hacian que nos atropellaban con el camion, salían de la cabina esgrimiento garrotes y repartiendo manotazos, y, entre ellos se unian cuatro o cinco para acojonarnos. Tengo grabada la imagen de como uno de ellos le lanza semejante hostia a una amiga mia que en aquellos tiempos tenía 15 años... que para que contar, en aquellos tiempos no había ley del menor ni cosas de esas, si te la cascaban te jodias y te quedabas con ella.

Y ahora, cuando les veo a todos los camioneros de huelga no puedo menos que solidarizarme con ellos, el que no llora no mama, pero cuando veo como me cortan el acceso a Madrid pienso en las vueltas que da la vida y en lo sencillo que es enfrentase a una panda de mocosos (de los de antes, ahora son unos quinquis) y en lo dificil que es plantar cara a un grupo de insolidarios.

¡Hagan huelga pero, aunque no tenga garrote, no me jodan!

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