Todos somos piratas, dirá alguno.

El año pasado , para aprovechar esas tardes de piscina y playa con las que el verano nos obsequia, me compré un libro de lectura, me lo cepillé en un voleo, lo que hace el tiempo libre, nos entretenemos con lo que sea, yo, a veces, hasta con un poco de cultura.


Una vez terminado se lo comente a mi hermano, que era "socio" de una empresa que le obligaba a comprar un libro cada dos meses (que chorizos, eso no lo lee ni un catedrático), y, como hace tiempo que se había borrado, me dijo que no lo tenía y que quiza, a su mujer, le interesaría leerlo, se lo pase, y, a cambio, me pasee por la vitrina de los libros y le mangué otro, todavía quedaba verano.


Tambien me lo acabé, y le pedí otro libro a un amigo, el ultimo bestseller de un escritor sueco que ya no debe cobrar su parte del canon porque falleció antes de hacerse famoso, o porque en suecia hayun partido pirata y ciertos grupos de poder ya estan empezando a acojonarse...


Si, me lo acabé, y en tiempo record, no puede ser, soy un enfermo de la lectura, estoy enganchado a las letras, tengo a todos mis amigos y familiares abrasados de perdirles libros cada dos por tres y de decirles que, por favor, me presten todos sus volúmenes, en ratos muertos hasta me leo la propaganda del Mierdamarket...


Pero el otro día descubrí mi salvación, el emule de la cultura, el ares de la literatura, el pando de los bestsellers, el P2P de los libros: la biblioteca municipal, allí voy, empiezo a hojear entre miles de libros, en cuyas contraportadas aparecen relacionadas en unas tarjetitas, el mogollón de lectores que los han llevado a sus casa, los han leido y, despues los han devuelto a la comunidad, y me pregunto... ¿porque hacer esto en internet es delito, mientras que aqui lo financian ayuntamientos, provincias, comunidades autonómas y hasta gobiernos?, ¿el acceso y la transmisión de la cultura debería de estar tan penado en la vida real como se pretende en la virtual?


La respuesta es muy clara, depende de la sinvergüencería del politico de turno, en especial de la de aquellos que nos dirigen Sinde-coro, ¡huy!, ¿he dicho yo eso?.

No hay comentarios: